El virus que nos ha transformado

los 3 cerditos

Empezó como un tsunami local, con la curiosidad del que ve los toros desde la barrera.

El toro saltó las endebles vallas de la plaza y empezó a embestir luchando por su vida a cambio de las nuestras. O él o nosotros.

Al DAFO se le cayeron las dos últimas letras y nuestros planes de contingencia volaron como las dos primeras casas del cuento de los tres cerditos.

Confinados en esa tercera casa. Una casa hecha de nuestra capacidad de y para comunicarnos.

  • Mediante infraestructura técnica que nos facilite la conectividad y resuelva la congestión en las redes.
  • Adaptando nuestras formas de comunicar, trabajar y colaborar: Trabajando a distancia, atendiendo cursos en línea, usando la videoconferencia , consumiendo contenidos en nuevos formatos y practicando la insólita formula “no hacer para hacer” que representa el confinamiento.
  • Gestionando las emociones provocadas por la crisis en nuestras relaciones personales, profesionales y con nuestros propios MIEDOS.

Hemos de identificar y desarrollar los anticuerpos que harán nuestra tercera casa sólida, sosteniblemente sólida para este futuro que se ha convertido en urgente presente.

Casas hechas para y por personas que, en un 83%, usan regularmente internet y que, en el 87% de los casos tienen disponibilidad de acceso a redes ultrarrápidas, el 94% con cobertura 4G. Sopla lobo, sopla….

Los ladrillos de esa tercera casa, donde estamos confinados, están claros: 

  • Servicios Públicos Digitales
  • Conectividad
  • Uso de servicios de Internet
  • Integración de tecnología digital
  • Datos abiertos
  • Sanidad electrónica
  • Intercambio de datos
  • Redes 5G
  • Cobertura 
  • Integración de tecnología digital
  • Uso de redes sociales por las empresas
  • Redes de BA ultrarrápida
  • Intercambio electrónico de datos
  • Comercio electrónico de las pymes 

y….Capital Humano….porque esta es y será una “casa” para vivir el resto de nuestros días…los humanos.

No salir, de momento, dejar que el lobo sople y sople mientras encendemos el fuego de nuestras chimeneas: Ilusión, motivación, formación, adaptación, comunicación, reinvención

Habilidades blandas para habitar estas nuevas casas. Historias y cuentos leídos cerca de las hogueras.