Mira-Ve.

Un huevo poco hechoSon esos días de verano, días Amaral, en los que entras en contacto con olores, luces y sombras menos perceptibles en el resto del año.

Días en los que viendo el suelo recoges un fósil y pierdes un millón quinientas mil tallas de ego. Días de horas de 70 minutos y segundos que son cuartos, quintos, espumas de tiempos por sorber.

Días de mash-ups, como empezó este blog, de lecturas transversales de twitter con martilleos sobre (mas o menos) lo mismo. Tantras, mantras, pa-lante y pa-tras sobre los mismos conceptos: Hacer hacer y sentir.

Tiempos de Vaubán, de fortalezas de farol entre Luises y Felipes, de Liberias y comuniones ex-ante. De huevos y gallinas y de la importancia relativa de lo importante: Cuixà. Cuixa mas y habla menos.

Vida y sensibilidad. Etereo y mono. Fragil sopa de proteinas por incubar.

Buen verano este del once.